La mayoría de las variantes de cáncer tienen curación, sobre todo si se detectan a tiempo. Cuando la curación no es posible el tratamiento permite prolongar la supervivencia y mejorar la calidad de vida.
De forma general el cáncer tiene cuatro etapas: las etapas I y II son potencialmente curables, en las etapas III y IV los pacientes casi invariablemente mueren de la enfermedad. Existen pacientes con etapas I y II que corren la misma suerte de pacientes con etapas III y IV y
viceversa. Hay muchos secretos del cáncer que los médicos no conocen, sin embargo la ciencia avanza poco a poco hacia una mejoría en el control, diagnóstico precoz y prevención del cáncer.