La mayoría de los tumores se pueden evitar, sobre todo aquellos en los que se conoce la causa. Otra gran cantidad se puede detectar a tiempo en fase curable. Por ejemplo: el cáncer cervicouterino se puede evitar con la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma y mediante la realización frecuente del estudio del papanicolau; el cáncer hepático se puede prevenir con el uso de la vacuna contra la hepatitis; el cáncer de colon se puede evitar con una dieta rica en fibra, con buena hidratación, control del peso y reducción del consumo de grasa y carnes rojas. La colonoscopia puede detectar los pólipos antes de que sean cancerosos y permite extirparlos a tiempo.
